Tal y como prometí, vuelvo sobre el tema del huevo. En esta ocasión transcribo un excelente e interesante fragmento de un escrito del Arq. Carlos Calvimontes Rojas, quien amablemente me ha concedido el permiso para reproducirlo. Les recomiendo su lectura completa, sobre todo a arquitectos y estudiantes de arquitectura. Pueden hacerlo con un click aquí.
La presencia del Número de Oro está sobre todo lo que tiene vida o tiene relación con ella.
El número de oro en la armonía de lo creado
Por Carlos Calvimontes Rojas
Abrir espacios es el principal problema arquitectónico que se le plantea al hombre. Éste, en sus mejores logros para resolverlo, halla soluciones que reúnen condiciones de belleza, facilidad constructiva, ahorro de materiales y buena calidad estructural, repitiendo formas perfectas de la naturaleza. Esto ha ocurrido con los arcos parabólico y apuntado, cuya geometría se presenta en la sección de un cuerpo existente en la naturaleza que tiene un sistema de gran estabilidad debido a la armonía entre sus partes. El autor encontró la parábola en la parte alargada de la sección longitudinal del huevo de gallina.Consideró que éste debería tener su forma configurada por el Número de Oro, cuya presencia está sobre todo en lo que tiene vida o tiene relación con ella. Comprobó esa manifestación rectora que trasciende al mejoramiento del conocimiento del huevo. El resultado, además de beneficiar al diseño y construcción de los arcos parabólico y apuntado, aporta al mejor conocimiento de la parábola.
El Número de Oro (Φ=1,6180339…) es la medida de la perfecta proporción entre dos partes desiguales. Conocida desde muy remota antigüedad, en la geometría plana Vitruvio propuso que “para que un espacio dividido en partes desiguales resulte agradable y estético, deberá haber entre la parte más pequeña y la mayor la misma relación que entre la mayor y el todo”. Tratándose de segmentos lineales, Euclides definió que dicha proporción es la “división de una longitud en media y extrema razón” o Sección Áurea.Como explica Ghyka, lejos de estar plenamente descifrado ese código de la naturaleza, se exhibe en el inestable concurso de todas las partes de los seres vivos y en la materia con alguna forma de estructuras dinámicas, con la expresión del patrón armónico resumido que es el Número de Oro, con la base del número 5. En cambio en las formas de la materia no organizada para la vida, en los exponentes de simetrías estables y en las estructuras de equilibrio cristalino, su esquema numérico recurre en general al número 6.

El número de oro en la configuración del huevo de gallina
Definida por el Número de Oro, la geometría del huevo de gallina en su forma paradigmática tiene en su segmento característico una parábola.
Aunque conocer qué ocurre en el proceso de producción del huevo no es significativo para el conocimiento de la parábola o para el diseño de los arcos parabólico y apuntado, admira que solamente en la última parte de ese muy rápido proceso el huevo adquiera la proporción configurada por el Número de Oro, como origen de resistencia y belleza, para recién consolidarse en contacto con la atmósfera.
La voz del pueblo